viernes, 2 de octubre de 2026

Top 7: Las ETS más pertubadoras que existen

    ¡Es octubre y mi cuerpo lo sabe! Y para celebrar que se acerca mi fiesta favorita del año, haremos algo diferente este mes. Como es tradición en este blog, el post de sexo de terror saldrá el último jueves del mes, pero mientras tanto podemos divertirnos un poco con lo perturbador (muajajajaja). El día de hoy hablaremos de las 7 enfermedades de transmisión sexual más mórbidas y traumáticas que existen y que, probablemente, desearás no tener que conocer jamás de primera mano. Porque sí, el sexo puede llegar a ser muy perturbador cuando no tomamos las precauciones debidas. Y hubo mucha gente que aprendió esta lección… por las malas. ¿Estás lista para conocer el lado oscuro del sexo?

Este formato del top 7 es un clásico en YouTube. Y, de hecho, en los canales de contenido de terror es bastante habitual. Yo crecí con la cultura de YouTube y, aunque ya no lo consumo tanto como antes, sí me gusta verme mis topcitos de vez en cuando (guiño, guiño). Así que dije: ¿por qué no? Es una manera muy interesante de hablar de algo tan serio y, a la vez, tan necesario. Pero, si somos honestas, no es un tema que a una le encante buscar.

En esta ocasión haremos un recorrido por los casos más graves de ETS. No te preocupes, no habrá imágenes indigestas. Pero, si eres lo suficientemente valiente como para adentrarte todavía más en estas enfermedades, te dejaré los links con imágenes de los casos clínicos más graves. Si tienes estómago, claro.

Aunque muchas de estas enfermedades se pueden tratar cuando apenas son infecciones o cuando el contagio se detecta en las primeras fases, ¿qué pasa cuando el paciente no logra detectar la enfermedad o infección a tiempo? ¿Qué pasa cuando la falta de recursos, el desconocimiento o el retraso en buscar atención médica hacen que estas enfermedades lleguen a niveles donde ponen en peligro la vida o la integridad física del paciente?

Sí, amiga. No tratar cualquiera de estas enfermedades a tiempo puede desembocar en cuadros médicos mórbidos, extremadamente dolorosos y, en muchas ocasiones, mortal. Abróchate el cinturón porque estamos a punto de descender a las maneras más ruines y pútridas que tiene la madre naturaleza cuando de enfermar nuestras zonas sexuales, se trata. 

Antes de empezar con el top, tengo que mencionar una leyenda urbana que traumatizó a media generación de internet: el famoso waffle azul. Si creciste navegando por internet sin supervisión adulta, probablemente ya sabes de qué hablo. Durante años circularon imágenes de una supuesta ETS que provocaba una inflamación extrema, secreciones, lesiones y una coloración azulada de la vulva. Pues bien: el waffle azul no existe.

Fue un bulo de internet alimentado por imágenes manipuladas y fotografías de otras afecciones reales. No existe ninguna ETS reconocida médicamente con ese nombre ni que provoque exactamente ese cuadro. Así que sí: puedes respirar tranquila. Bueno… relativamente tranquila. Porque las enfermedades que vienen a continuación sí existen.

¿Estás lista?

Número 7:

Chancroide: úlceras, pus y muy malas decisiones bacterianas

Empezamos suaves. Bueno… todo lo suave que puede ser hablar de úlceras genitales.

El chancroide es una ETS causada por la bacteria Haemophilus ducreyi. Suele comenzar con pequeñas lesiones que rápidamente se convierten en úlceras abiertas, profundas y bastante dolorosas. Pero la verdadera fiesta empieza cuando los ganglios de la ingle se inflaman y forman bubones: masas llenas de pus que pueden crecer, romperse y supurar.

Si la enfermedad avanza sin tratamiento, puede dejar cicatrices importantes, fístulas y daños en la zona genital. En casos especialmente agresivos se han descrito úlceras capaces de erosionar y destruir tejido.

Por suerte, se puede curar con antibióticos. Pero si esto te parece desagradable, recuerda una cosa: estamos apenas en el número siete.

Número 6:

Linfogranuloma venéreo: cuando la inflamación se va completamente de madre

El linfogranuloma venéreo, o LGV, es una infección causada por ciertos tipos de Chlamydia trachomatis. Puede empezar con una pequeña úlcera genital que incluso pasa desapercibida, pero el verdadero problema viene después.

Los ganglios pueden inflamarse hasta formar bubones dolorosos que supuran y, si la enfermedad sigue avanzando, puede provocar abscesos, fístulas, cicatrices internas y estrechamientos del recto. Y aquí llega la parte verdaderamente perturbadora: en casos crónicos, el daño del sistema linfático puede generar una elefantiasis genital, es decir, una hinchazón extrema y deformante de la vulva, el pene o el escroto.

Por suerte, puede tratarse con antibióticos. Pero cuando llega a estas fases, algunas secuelas pueden necesitar incluso cirugía.

Y todavía nos quedan cinco...

Número 5:

Sífilis terciaria: cuando la enfermedad empieza a comerse el cuerpo

La sífilis puede pasar años completamente escondida antes de llegar a su fase terciaria. Y cuando lo hace, la cosa deja de ser discreta.

En esta etapa pueden aparecer las llamadas gomas sifilíticas, lesiones inflamatorias capaces de destruir piel, cartílago y hueso. Sí: literalmente pueden ir deteriorando partes del cuerpo desde dentro. También puede afectar al cerebro, los nervios, los ojos, el corazón y los grandes vasos sanguíneos.

Lo más inquietante es que estas complicaciones pueden aparecer años o incluso décadas después del contagio, cuando una probablemente ya pensaba que aquello había quedado muy atrás.

La buena noticia es que la sífilis puede tratarse con penicilina. La mala es que, cuando ya ha destruido tejido, el antibiótico puede matar a la bacteria, pero no viajar en el tiempo.

Número 4:

Gonorrea diseminada: cuando la infección decide hacer turismo por tu cuerpo

La gonorrea suele relacionarse con ardor al orinar, secreciones y molestias genitales. Pero, en casos poco frecuentes, la bacteria puede entrar en el torrente sanguíneo y empezar a repartirse por el cuerpo. Y ahí deja de ser una visita incómoda para convertirse en una auténtica invasión.

La llamada gonorrea diseminada puede provocar lesiones pustulosas en la piel, inflamación dolorosa de tendones y artritis séptica, es decir, una articulación infectada directamente por la bacteria. En casos raros, puede llegar incluso al corazón o al cerebro y causar endocarditis o meningitis.

Y lo más inquietante es que algunas personas desarrollan estas complicaciones sin haber tenido síntomas genitales llamativos antes.

La gonorrea tiene tratamiento. Pero claramente esta bacteria no se va sin dar pelea primero.

Número 3:

Condiloma gigante de Buschke-Löwenstein: la verruga que decidió convertirse en monstruo

Aquí ya comenzamos a tocar el trono de lo más pertubador. El condiloma gigante de Buschke-Löwenstein es una lesión rara asociada al VPH que puede crecer lentamente durante años hasta formar masas enormes, verrugosas y con aspecto de coliflor en genitales, ano o periné.

Y cuando digo enormes, hablo en serio.

Estas lesiones pueden invadir y destruir tejidos cercanos, sangrar, infectarse, producir mal olor, abscesos y fístulas. Además, tienen una tasa de recurrencia muy alta y pueden transformarse en cáncer de células escamosas.

Se han documentado casos de tumores de más de 15 centímetros que han requerido cirugías bastante extensas para poder eliminarlos.

Y sí: esto empezó siendo una verruga genital.

Medalla de bronce merecidísima.

Número 2:

Donovanosis: cuando las úlceras no saben cuándo parar

No fue nada fácil decidir qué enfermedad se quedaba con este puesto. De hecho, estuvo a punto de llevarse el primer lugar. Pero si está tan arriba en este top, es por una muy buena (o muy mala) razón.

La donovanosis, también conocida como granuloma inguinal, es una ETS bacteriana que provoca úlceras genitales progresivas. Al principio pueden no doler demasiado, pero crecen lentamente, destruyen tejido y tienen una apariencia carnosa y rojiza que sangra con muchísima facilidad.

Cuando la enfermedad avanza sin tratamiento, las lesiones pueden extenderse por los genitales, el periné y otras zonas cercanas, provocando cicatrices, deformidades y una destrucción considerable del tejido.

Y lo verdaderamente perturbador es precisamente eso: puede avanzar durante mucho tiempo sin producir el dolor que una esperaría viendo semejante desastre.

Porque aparentemente la naturaleza también sabe hacer terror psicológico.

Y aun así… no consiguió llevarse el oro.

Número 1:

Herpes genital necrosante: cuando una infección común se convierte en una pesadilla

Y finalmente llegamos al primer lugar. Hasta ahora hemos hablado de úlceras, deformaciones, masas gigantes, pus, fístulas y tejidos que literalmente pueden ser destruidos por una enfermedad. Llegados a este punto, probablemente pienses que ya hemos visto suficiente. No.

Porque para ocupar el primer lugar de esta lista no bastaba con ser dolorosa, grotesca o potencialmente mortal. Tenía que ser una enfermedad capaz de producir uno de esos cuadros clínicos que, cuando los ves, hacen que tu cerebro tarde unos segundos en aceptar que estás mirando el cuerpo de una persona real. Esta es la enfermedad que consiguió quedarse con el trono. Y créeme: no fue por poco. 

Existe una manifestación rara del herpes genital capaz de llevar una infección normalmente controlable a terrenos bastante más siniestros.

En casos excepcionales se han documentado episodios de herpes genital necrosante, con úlceras extremadamente dolorosas, destrucción del tejido y necrosis de los genitales. En uno de los casos publicados, una mujer desarrolló necrosis y ruptura de los labios menores en menos de 48 horas, hasta el punto de necesitar retirar quirúrgicamente el tejido muerto bajo anestesia.

Y por si necesitábamos una imagen mental todavía peor, también existen casos graves de enfermedades ulcerativas genitales (incluido el herpes) capaces de perforar o destruir partes del prepucio y el glande.

La mayoría de los casos de herpes genital no se comportan ni remotamente así. Pero este top no trata de lo habitual. Trata de lo que puede pasar cuando las cosas salen terriblemente mal. Y por eso se lleva el oro.

Y bueno, amiga, ¿qué te pareció? ¿Te sientes lo suficientemente valiente como para mirar los casos más graves? Yo no lo recomiendo. Para hacer esta investigación tuve que elegir y, evidentemente, ver. Y la verdad, te lo puedes ahorrar.

Ahora bien, si eres como yo y te gusta perturbarte, te dejaré los links más abajo. Déjame saber en los comentarios si te atreviste a mirar.

Antes de despedirme, hay una cosita que te quiero comentar. Esto no tiene nada que ver con el tema de hoy, pero sí con el blog. Como verás, ayer no pude publicar y la semana pasada tampoco. Con nuevos proyectos y nuevos planes que están pasando en mi vida, he tenido que tomar la decisión (casi en contra de mi voluntad) de cambiar los días de publicación de los jueves a los domingos.

Sé que los domingos estaban reservados para las blogfesiones o la novela del domingo, pero no me da la vida. Los domingos tendré más tiempo para dedicarle al blog y durante la semana me dedicaré a otras actividades. Espero que no sea molestia para mi audiencia. Solo estoy intentando hacer más cómoda mi experiencia con el blog y con la escritura. Me duele mucho dejar los jueves, pero, al menos por el momento, cambiaremos de día.

Así que ya sabes: a partir de ahora, nos vemos los domingos. Cambia el día, pero no cambian el sexo, las confesiones, las historias raras ni mi necesidad aparentemente incontrolable de venir aquí a contarte cosas que quizá habría sido mejor no saber.

Al final, lo perturbador también forma parte de la vida. Nos incomoda, nos fascina y, de vez en cuando, nos enseña algo… aunque sea a usar preservativo con más entusiasmo. Y, amiga, espero que, si viste las imágenes, al menos puedas dormir esta noche.

¡Nos leemos en el próximo post! 🦠🤢

Fuentes para esta entrada:

Puesto 7:

Centers for Disease Control and Prevention: Chancroide 

Imágenes de la Enfermedad

Puesto 6: 

Centers for Disease Control and Prevention: Linfogranuloma venéreo (LGV)

Imágenes de la Enfermedad 

Puesto 5: 

Centers for Disease Control and Prevention: Sífilis terciaria

Imágenes de la Enfermedad

Puesto 4:

Centers for Disease Control and Prevention: Gonorrea diseminada

Imágenes de la Enfermedad

Puesto 3:

Nation Library of Medicine: Condiloma gigante de Buschke-Löwenstein

Imágenes de la Enfermedad

Puesto 2:

Centers for Disease Control and Prevention: Donovanosis / granuloma inguinal

Imágenes de la Enfermedad

Puesto 1:

National Library of Medicine: Herpes genital necrosante

Imágenes de la Enfermedad

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